El especialista en Neumología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, investigador del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL) y profesor asociado de la Universidad de Cantabria, Carlos Amado, ha sido uno de los profesionales reconocidos en la última convocatoria del programa INNVAL por un proyecto de innovación centrado en la rehabilitación respiratoria en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que busca identificar biomarcadores mitocondriales capaces de predecir qué pacientes se beneficiarán más de esta terapia clave.
El reconocimiento permite impulsar una línea de investigación con un marcado enfoque traslacional, orientada a resolver una necesidad clínica aún no cubierta. “Esta financiación es esencial porque en proyectos como éste la diferencia está entre que la idea se quede en el camino o que pueda desarrollarse y generar conocimiento útil”, explica Amado, quien subraya el potencial de los resultados para mejorar la práctica clínica.
Biomarcadores para anticipar la respuesta al tratamiento
La rehabilitación respiratoria es uno de los pilares del tratamiento de la EPOC, pero su evaluación sigue basándose, en gran medida, en cuestionarios subjetivos y pruebas funcionales con limitaciones operativas. El proyecto aborda esta carencia mediante la búsqueda de biomarcadores objetivos que permitan evaluar su impacto clínico y anticipar la respuesta de los pacientes.
En concreto, el estudio analizará moléculas relacionadas con la función mitocondrial —las mitokinas humanina, MOTS-c y GDF-15, así como el factor inhibidor 1 de la ATPasa (IF1)—, estrechamente vinculadas al metabolismo energético y a la respuesta del músculo al ejercicio, un tejido especialmente afectado en los pacientes con EPOC.
“La hipótesis principal es que podemos empezar a utilizar biomarcadores para detectar qué pacientes van a beneficiarse más de la rehabilitación respiratoria”, señala el investigador. “Sabemos que la EPOC induce un importante estrés mitocondrial y que estas alteraciones influyen directamente en la capacidad funcional de los pacientes”.
El proyecto, de diseño prospectivo y multicéntrico, evaluará de forma seriada estos biomarcadores a lo largo de un programa estandarizado de ocho semanas de rehabilitación respiratoria, correlacionando sus cambios con parámetros clínicos, funcionales, de composición corporal y de capacidad de ejercicio. Se trata de la primera aproximación sistemática a este tipo de marcadores en este contexto terapéutico.
Investigación colaborativa y papel de la SEPAR
Además de su relevancia científica, el estudio tiene un claro impacto potencial en la organización asistencial. “Si conseguimos identificar de manera objetiva a los pacientes que realmente van a mejorar con esta terapia, podremos indicarla de forma más precisa”, apunta Amado. “Es una intervención eficaz, pero limitada en recursos y tiempo, y personalizar su uso beneficia tanto a los pacientes como al sistema sanitario”.
El trabajo se desarrolla con la participación de cinco hospitales de distintos puntos del país, lo que refuerza su solidez y aplicabilidad. En este sentido, el investigador destaca el papel de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), de la que es coordinador del Grupo Emergente de EPOC desde hace tres años, como elemento clave para facilitar la colaboración entre centros.
“Coordinar un proyecto multicéntrico es complejo, pero la SEPAR facilita enormemente el trabajo en red y la implicación de los profesionales”, afirma. Amado anima, asimismo, a los investigadores jóvenes a apoyarse en los institutos de investigación sanitaria y en los grupos emergentes de las sociedades científicas como vía para iniciar y consolidar una trayectoria investigadora.