El Grupo de Enfermería del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL) ha publicado en la revista Patient Education and Counseling un estudio que abre un debate necesario en el ámbito de la salud materna: ¿debe hablarse de la muerte gestacional y neonatal antes de que ocurra? La investigación analiza el impacto de una sesión online de educación prenatal sobre complicaciones del embarazo y el parto —incluida la pérdida perinatal— y sus efectos en la preocupación, la ansiedad y el conocimiento de las gestantes.
El trabajo parte de una pregunta incómoda pero urgente: ¿por qué el sistema sanitario continúa tratando la muerte gestacional y neonatal como un tabú? Según las autoras, este silencio profesional, aunque bienintencionado, puede dejar a las mujeres sin herramientas para afrontar situaciones de alta carga emocional.
Un dilema profesional: informar sin generar alarma
El estudio identifica un conflicto habitual entre profesionales ya que muchos evitan hablar de complicaciones por miedo a incrementar la ansiedad de las embarazadas. Sin embargo, los datos muestran que la preocupación ya existe, especialmente en torno a la posibilidad de que algo vaya mal con el bebé.
La investigación revela que el silencio no elimina el miedo: simplemente deja a las mujeres solas ante él. Además, numerosas familias que han vivido una pérdida perinatal expresan que la falta de información previa les hizo dudar de su intuición y les privó de estrategias de afrontamiento.
El estudio evaluó una sesión online de 30 minutos impartida por una matrona experta, centrada en tres complicaciones: la prematuridad, las dificultades de adaptación neonatal y la muerte perinatal.
Los resultados mostraron que, tras la sesión la preocupación disminuyó de forma significativa, la ansiedad no aumentó, el conocimiento sobre prevención y afrontamiento mejoró notablemente y el 94,9% de las participantes consideró que este tipo de contenidos debería incluirse en las clases de preparación al nacimiento. Incluso entre las mujeres cuyo nivel de preocupación o ansiedad aumentó ligeramente, la mayoría valoró la información como importante y adecuada.
Hacia un cambio de modelo en la atención prenatal
El Grupo de Enfermería del IDIVAL subraya que este trabajo no propone un modelo único, sino una reflexión profunda sobre cómo acompañar mejor a las gestantes. El estudio y la experiencia de las autoras apuntan a cinco líneas clave:
1. Superar el modelo biologicista, incorporando la dimensión emocional y formando a los profesionales para abordarla.
2. Explorar y validar los miedos de las gestantes en consulta, en lugar de evitarlos.
3. Ofrecer información sensible y basada en evidencia, que incluya estrategias de prevención y afrontamiento.
4. Romper el tabú sanitario en torno a la muerte gestacional y neonatal.
5. Revisar si el silencio profesional responde a un modelo asistencialista o infantilizador de la atención a la mujer.
Un paso hacia una atención más humana y preparada
El estudio concluye que proporcionar información sobre complicaciones del embarazo —incluida la muerte perinatal— no incrementa la ansiedad y puede mejorar la preparación psicológica de las gestantes. Para las autoras, hablar de estos temas con sensibilidad y rigor es una forma de empoderar, acompañar y proteger.
El Grupo de Enfermería del IDIVAL reafirma así su compromiso con una atención prenatal más humana, informada y respetuosa, que reconozca las necesidades reales de las mujeres y sus familias.
Enlace al artículo: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0738399126001801?dgcid=author
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