Desde el punto de vista motor, la enfermedad de Parkinson se ha clasificado tradicionalmente en distintos fenotipos clínicos, que pueden asociarse con un pronóstico diferente de la enfermedad. Los subtipos predominantes tremóricos se han relacionado con pronósticos más favorables que los subtipos no tremóricos.
El grupo de enfermedades neurodegenerativas de IDIVAL participa desde el año 2016 en el estudio COPPADIS. Este estudio consiste en un proyecto multicéntrico en el que participan 35 centros españoles, y que se basa en el seguimiento prospectivo durante 5 años de una amplia cohorte de pacientes con enfermedad de Parkinson. El objetivo de este estudio es profundizar en el conocimiento de los distintos aspectos clínicos, moleculares, genéticos y de neuroimagen que caracterizan la enfermedad de Parkinson, e identificar aquellos factores que pueden influir sobre la progresión clínica o la aparición de complicaciones.
Recientemente se ha publicado en la revista Journal of Parkinson’s Disease un estudio en el que se analizaron los cambios en el fenotipo motor a lo largo de la progresión de la enfermedad. Se clasificó a los pacientes en 3 grupos en función del fenotipo motor en la evaluación basal y a los 2 años de seguimiento: fenotipo tremórico (TD: tremor dominant), inestabilidad postural y trastorno de la marcha (PIGD: postural instability and gait difficulty) e indeterminado. Se incluyeron 511 pacientes con enfermedad de Parkinson. En la evaluación inicial, el 47,4% correspondían al fenotipo tremórico, 36,6% al PIGD, y un 16% tenían un fenotipo indeterminado. Hasta el 38% de los pacientes cambiaron su fenotipo entre la evaluación basal y la de los 2 años, siendo lo más frecuente el cambio de un fenotipo tremórico a uno indeterminado (8,4%), y de tremórico a PIGD (6,7%). Los factores que se asociaron con un cambio del fenotipo tremórico a otro subtipo motor fueron un peor rendimiento cognitivo (OR = 0,966) y una menor autonomía para las actividades básicas de la vida diaria en la evaluación inicial (OR = 0,937), y un mayor incremento en la carga global de síntomas no motores (OR = 1,011) tras 2 años de seguimiento.
Este trabajo concluye que el fenotipo motor de la enfermedad de Parkinson cambia con la progresión de la enfermedad, incrementando el porcentaje de casos con subtipos no tremóricos. Además, los pacientes que cambiaron del subtipo tremórico al fenotipo PIGD, aumentaron significativamente la carga de síntomas no motores.
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